KURIOSOS
"La ignorancia afirma o niega rotundamente; la Ciencia duda."

¿Qué es la inteligencia?

Existe una tendencia generalizada a identificar la posesión de conocimientos y la habilidad de alguien para memorizar situaciones con el nivel de inteligencia. Cuando éramos pequeños y en la escuela recitábamos fielmente algún poema o éramos perfectamente capaces de repetir los contenidos que el maestro impartía, se nos calificaba como estudiantes no sólo ejemplares, sino sobre todo, y muy especialmente, inteligentes. Sin embargo, valdría la pena preguntarse qué se entiende en rigor por inteligencia.
La palabra inteligencia deriva del latín intelligere, término que designa los verbos ‘escoger’, ‘distinguir, ‘discernir’. Más tarde algunas formas derivadas pasaron a significar ‘entendimiento’. Con el desarrollo de la filosofía y las ciencias del pensamiento, el intelecto comenzó a relacionarse con las nociones de la lógica.
La mayoría de los diccionarios señala que esta es la capacidad mental que tienen los individuos de comprender los sucesos que le rodean. A veces se define como el propio acto del conocimiento. Pero también se le acepta como un sinónimo de habilidad o destreza en alguna materia específica o para interactuar en distintos ambientes.
En cualquier caso, una persona inteligente no estaría determinada tanto por sus habilidades mnémicas, como por las facilidades que tuviera para procesar y razonar diferentes situaciones y darle soluciones ingeniosas y con éxito.
Por su parte los científicos, a quienes ―al menos en intención― no se les queda nada fuera del tintero, han venido investigando desde el siglo XX si la noción que llamamos inteligencia puede ser explicada en términos objetivos y, por tanto, medida.
Los psicólogos han realizado distintas aproximaciones al tema mediante el uso de pruebas psicométricas. El test de Stanford-Binet, las Matrices Progresivas de Raven y la Escala Wechsler de Inteligencia para Adultos son ejemplos de ellas. Los resultados, útiles en la predicción de comportamientos, han sido objeto de controversia. La cuestión de si la inteligencia está determinada genéticamente o es una consecuencia cultural parece estar en el centro de los debates.
Si bien la inteligencia general apunta a una destreza y creatividad en el análisis de situaciones, en la actualidad se habla de distintos tipos de inteligencia: lingüística, lógico-matemática, espacial, musical, corporal, interpersonal, emocional, en dependencia de las habilidades favorecidas en el individuo, lo que permite valorarla como un fenómeno altamente complejo que recibe influencias de los niveles en que se inserta el ser humano.