KURIOSOS
"La ignorancia afirma o niega rotundamente; la Ciencia duda."

¿Cómo se forman los tornados?

La palabra tornado proviene del latín tornare, que significa girar. Un tornado no es más que una ventolera violenta girando en espiral que acompaña a una nube en forma de embudo. El embudo que observamos se hace visible gracias a la condensación del agua en su centro y al polvo atmosférico.
Cuando los tornados tocan tierra abarcan alrededor de un kilómetro de extensión, lo que causa grandes daños en las zonas afectadas. Por lo general, los tornados giran en el hemisferio norte en contra de las manecillas del reloj y en el sur, a favor. Sin embargo, eventualmente puede ocurrir lo contrario.
El mecanismo de los tornados se asocia con movimientos fuertes que se producen en la atmósfera, incluyendo el paso de algunos frentes. Se forman en áreas de baja presión de vientos elevados. Su velocidad puede alcanzar los 480 km/h, aunque se han registrado tornados más veloces.
Cómo empieza a girar esa columna de aire es un fenómeno no entendido completamente por los científicos, pero la rotación es una consecuencia de las diferencias de altitud y velocidad del viento que crean zonas complejas. La columna de aire se acelera cada vez más hasta formar el embudo. Entonces las lluvias y el granizo que se forman en la tormenta hacen que el embudo toque tierra formándose el tornado.
Los daños que causan los tornados provienen de estos vientos, pero también de la presión tan reducida que hay en el centro del embudo —según el principio de Bernoulli, a mayor velocidad menor presión—, lo que causa que las estructuras exploten por la diferencia de presión.
La causa de los movimientos atmosféricos es el desigual calentamiento de la superficie terrestre por el sol. La mayor parte del calor se recibe en la región ecuatorial y cerca de los polos. La diferencia provoca una circulación compleja en la atmósfera que transmite estas temperaturas a los extremos.
Los tornados suelen desarrollarse en los climas templados manifestándose violentamente. En los Estados Unidos estos fenómenos son muy frecuentes y tienden a formarse durante los días de primavera, aunque el número de embudos observados cada año varía en dependencia de la región dada.