KURIOSOS
"La ignorancia afirma o niega rotundamente; la Ciencia duda."

¿Qué es el método bebé-canguro?

Los niños nacen en un tiempo determinado. Ello les posibilita desarrollar todas las capacidades que le permitirán enfrentar la vida; sin embargo, a veces el nacimiento se produce pre-término y los bebés nacen bajos de peso y con otras carencias. Una técnica que la medicina moderna ha comenzado a aplicar en muchos hospitales y hogares del mundo es el método bebé-canguro, con el objetivo de minimizar los traumas que puede experimentar el recién nacido.
Este método consiste en colocar al niño en contacto directo con la piel de la figura materna algunas horas al día, lo que garantiza el calor fisiológico y psicológico. El pequeño se encuentra en una posición cómoda para la alimentación, y además su temperatura se regula de manera natural, no mediante la incubadora. El lazo afectivo minimiza la ruptura tan drástica que acaba de sufrir el neonato prematuramente.
El nombre de la técnica se debe a la semejanza con la manera en que los canguros cuidan de sus crías al nacer: se hacen bolsas con las sábanas pegadas al latido del corazón, algo que el bebé conoce desde que está en el vientre materno. De este modo, la adaptación de la criatura al medio se realiza de una manera más gradual. Los bebés sólo usan un pañal y la madre una bata de hospital, que permite ese contacto piel a piel. La cercanía y la unión favorecen un ambiente de dióxido de carbono alto que estimula la respiración del recién nacido.
El método bebé-canguro debe comenzar en un mínimo de dos horas desde el nacimiento con la menor interrupción posible. El niño debe estar seco y caliente. Se puede realizar la mayor parte del día o por períodos breves que vayan in crescendo en dependencia de la salud del pequeño. Siempre lleva un seguimiento médico que vaya midiendo los distintos niveles de tolerancia.
Este método es muy ventajoso para los padres ya que desarrollo el contacto físico y la relación emocional con su hijo, profundiza la relación humana entre los adultos y aumenta la producción de leche, lo que garantiza una lactancia feliz. Para los recién nacidos los logros son mayores: se normaliza su temperatura y frecuencias cardíaca y respiratoria. Ganan peso con mucha rapidez y se reduce la incidencia de infecciones en el organismo.
Psicológicamente, los estudios del método muestran que los bebés mejoran su desarrollo cognitivo, aprenden a responder mejor a los estímulos ambientales y reducen su nivel de estrés. También se observa en los prematuros una evolución favorable del aparato motor y de los patrones del sueño.